domingo, 11 de enero de 2009

MÍNIMAS UBEDÍES (VII)



XIX. De septiembre de 2007 a enero de 2008 me parece que ha habido tiempo suficiente para solucionar el tema de la Policía Local. A lo mejor lo único que hacía falta era un poco de voluntad. No era cierto el adagio castellano, o al menos en Úbeda no lo es: hablando no se entiende la gente. Aquí no. Al menos por ahora.

XX. Mi amigo Antonio viene desde Londres con su hijo y su mujer a pasar la Navidad en Torreperogil, con su familia. Pero las compras ya no las hacen en Úbeda, sino que se van a Linares. Todo un síntoma de la falta de sintonía que el comercio ubetense tiene con los nuevos tiempos. Y lo peor es que no parece haber síntomas de querer recuperar el esplendor pasado: al comercio de Úbeda le falta ambición. Por eso es mejor ir a comprar a Linares.

XXI. La Corporación Municipal hecha al cubo de la basura la Valoración de Puestos de Trabajo realizada por la empresa Rodríguez Viñals. Sigo pensado que era una valoración dirigida y que ante la magnitud del cabreo entre los empleados municipales se da marcha atrás: era imposible seguir adelante con tanto despropósito, tanta discriminación y tanto sinsentido. Pero me parece que no era necesario esperar tantos meses para haberse dado cuenta de eso. La duda que ahora nos asalta es saber si algún día vendrá una Corporación verdaderamente preocupada por modernizar, ajustar y dinamizar el funcionamiento del Ayuntamiento. Viendo el percal, seguramente no.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si todos los espabilados acaban por ir a comprar a Linares (a todos los tontos les da por algo) donde solo hay franquicias que te encuentras en cualquier ciudad, seguro que nos acabaremos cargando nuestro comercio. Asi que, dejad de ir a churretear a Linares y comprad en Ubeda ¡puñetas! y dejar ya de lamentaros.